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Statoil entra en vaca muerta con una pequeña inversión

La operadora petrolera noruega Statoil, una de las compañías del sector más importantes del mundo, firmó ayer su primer contrato en Neuquén para invertir casi 15 millones de dólares en la perforación de un pozo en el área Bajo del Toro Este, dentro de la formación Vaca Muerta.
Nidia Álvarez Crogh, presidenta de la sede argentina de la firma, anunció que este es “el primer paso” de una larga relación con la provincia.

Statoil ganó la licitación en octubre del año pasado e invertirá este año 14.890.000 dólares para la exploración, desarrollo y explotación de Bajo del Toro Este, asociada a la empresa estatal neuquina Gas y Petróleo (GyP). También comprometió el pago al Estado provincial de dos millones de dólares adicionales en concepto de “bono” de acceso al área.

Ayer se firmó el acuerdo, en un acto encabezado por el gobernador Omar Gutiérrez que se desarrolló en la Casa de Gobierno. El mandatario puso énfasis en el peso que tiene Statoil a nivel global y comentó que era una de las dos grandes compañías, junto con la rusa Gazprom, que él quería sumar a las operaciones que se desarrollan en Vaca Muerta.

Álvarez Crogh indicó que esta rúbrica “es el inicio de nuestras inversiones aquí en Neuquén y estamos analizando las oportunidades” que ofrece la rica geografía de Vaca Muerta, una formación dueña de un recurso “significativo”, enfatizó la directiva de Statoil.

Agregó que un acuerdo reciente con YPF y el ingreso ahora en Bajo del Toro Este constituyen “el primer paso de ese proceso y esperamos que sea el comienzo de una relación fuerte” con la provincia. Afirmó que en los yacimientos de no convencionales de Neuquén “hay mucha tecnología que podemos desarrollar juntos”.

Tras el acto, el gobernador hizo un repaso sobre la evolución de la producción de hidrocarburos en la cuenca neuquina. Señaló que en gas hubo un aumento de casi dos por ciento el año pasado, y en petróleo se produjo una disminución del 1,69 por ciento.

Comentó también que el gas no convencional ya representa el 55 por ciento de la producción de la cuenca, mientras que en el caso del petróleo shale llega al 40 por ciento.